Concepto de tristeza
La tristeza, al igual que la alegría, es un estado afectivo, y por lo tanto de carácter subjetivo; manifestado muchas veces a través de emociones, tales como el llanto y la expresión facial, y surgido por la decepción y frustración respecto del amor, la amistad, la vida, etc. Por ejemplo: Pedro y Juan eran amigos hasta que tuvieron una fuerte pelea y dejaron de hablarse, lo cual les causó un gran dolor afectivo, puesto que tenían grandes esperanzas de ser amigos por siempre; todo ello desembocó en la tristeza de ambos.
No todos reaccionan igual cuando se sienten tristes, ni toman esta reacción por las mismas causas, no obstante, todos pasan por una sensación desagradable, que no quieren volver a experimentar. Mientras que a algunos se les va el apetito, otros comen más de lo usual, están quienes se vuelven completamente desganados, pero también quienes intentan hacer muchas actividades para transformar su tristeza en un estado más gratificante. Hay gente que no teme que la vean triste, y encuentra consuelo en los que brindan su apoyo; gente que oculta a toda costa cualquier signo de tristeza por no verse “débil”, gente que inconscientemente busca la tristeza, a través de un pensamiento pesimista, etc., es decir, cada uno vive su tristeza a su modo.
Las causas de nuestra tristeza están relacionadas con la elección de nuestros valores, ya que aquellos son los que nos marcan en orden de prioridad los distintos aspectos de la vida; por lo tanto, si en la cima de nuestros valores se halla el amor, una desilusión amorosa nos dará gran tristeza. Por ejemplo: En la lista de valores de Pedro, en orden de importancia, se hayan primero el dinero, como valor supremo, luego la amistad, y en un tercer puesto el amor y la familia; cuando Pedro perdió dinero apostando a un mal negocio se puso triste alrededor de un mes, luego Pedro dejó de verse con sus amigos y estuvo triste dos semanas enteras, y para colmo, finalmente Pedro discutió con su novia y su familia, lo cual constituyó una semana más en este estado. Como conclusión, podemos ver que si bien cualquier frustración nos puede producir tristeza, mientras más valioso sea el aspecto relacionado con dicha frustración, la tristeza será más acentuada.
Según una frase del célebre escritor francés Gustave Flaubert (1821-1880), debemos tener cuidado con la tristeza, pues la misma puede tornarse en un vicio. Esto en un principio puede sonarnos como una simple broma, o un pensamiento poco racional, sin embargo, si los analizamos más detenidamente podremos llegar a una deducción lógica que respalde lo que anuncia Flaubert: cuando estamos tristes la gente suele prestarnos más atención, lo cual nos hace alejarnos un poco de la tristeza y sube nuestra autoestima, es por ello que hay personas que buscan la tristeza sin darse cuenta, como un pedido desesperado de cariño; además, si bien nadie desea estar triste, a veces es más fácil simplemente recostarse en la cama a llorar, que intentar cambiar las cosas y llegar a la autosuperación. Si nos rendimos una vez ante la tristeza, y luego dos, y tres, quizás empecemos a hacer de ella una reacción casi instintiva y rutinaria.
Mayo 8, 2009 por admin
