Concepto de Palacio



Palabra que proviene del latín palatium y que refiere al edificio grande y suntuoso destinado a la residencia de reyes, grandes personalidades, o corporaciones públicas.

La arqueología correspondiente a los antiguos pueblos mediterráneos (hititas, caldeos, asirios, egipcios, persas, etc.), prueba la existencia de construcciones palaciegas, en grandes civilizaciones del mundo antiguo, destinadas al gobierno y a la administración del Imperio.

El palacio de Mari, hitita, data de principios del II milenio a.C.; de la segunda mitad del mismo milenio es el de la antigua Ugarit. En la isla de Creta, se conserva el famoso palacio de Cnosos, perteneciente al rey Minos. El palacio tuvo, sin embargo, excepcional importancia en el imperio asirio, donde se conservan las ruinas del famoso de Jorsabad construido por Sargón en el siglo VIII a.C. Igualmente son famosos los restos de los palacios aqueménidas de Susa y Persépolis y del palacio sasánida de Cosroes I, en Ctesifonte.

La construcción del palacio complicó considerablemente su estructura durante la época romana, convirtiéndose en verdaderos núcleos de población (Domus aurea, de Nerón; villa Adriana. Etc.) En época medieval se construyeron palacios-fortaleza destinados a la protección y defensa del soberano. Con el Renacimiento, nació el tipo de palacio urbano, como residencia señorial, y el palacio como villa de recreo para el príncipe y su corte, con extensos jardines, paseos y fuentes. Este tipo de palacio moderno, nacido en Italia, influyó en el resto de Europa.

Durante el Barroco y el siglo XVIII, se continuó empleando el modelo renacentista, aunque fueron ampliadas sus proporciones y exageradas sus manifestaciones de lujo y decoración: el palacio de Versalles, cuya influencia se aprecia en la mayoría de los palacios europeos de la época; el Palacio Real de Madrid; el Palacio de Belvedere, en Viena, y el palacio de la Granja, en Segovia.

Mientras que en el siglo XIX se continuaron construyendo palacios al gusto de épocas anteriores, en el siglo XX, con la decadencia de la monarquía y de la nobleza, apenas se levantan edificios palaciegos, siendo sustituidos más bien por edificios públicos.



Febrero 5, 2012 por veronica